Especialistas de UNAH Campus El Paraíso plantean acciones clave para enfrentar la crisis hídrica

Encabezado Presencia Universitaria578

Periodista: Cristina Canahuati

Honduras y otros países de la región enfrentan los efectos de fenómenos climáticos que han provocado incrementos de temperatura y una reducción de las precipitaciones, situación que repercute directamente en la disponibilidad del recurso hídrico, la producción, la economía y la salud de la población.

“Este fenómeno de aumento del calor solar por factores de aceleración como la contaminación ha incrementado las temperaturas en el océano Pacífico, creando situaciones de leves precipitaciones”, expresó Andy Banegas, doctor en Ciencias Ambientales en Sistemas Acuáticos Continentales de la UNAH Campus El Paraíso.

Asimismo, explicó que estos fenómenos tienen una incidencia particularmente marcada en la región del Pacífico y pueden generar condiciones extremas que afectan tanto las fuentes de agua superficiales como las subterráneas, mientras que la disminución de las precipitaciones también repercute en los cultivos y en las actividades productivas que dependen de este recurso. 

Banegas comentó que, ante la medida que pretende implementar el Gobierno de bombardear las nubes, esta alternativa podría contribuir a incrementar las precipitaciones. Se trata de un procedimiento que emplea compuestos como el yoduro de plata para favorecer la formación de gotas de agua en las nubes; sin embargo, debe realizarse en el momento adecuado y constituye únicamente una medida paliativa ante la crisis, ya que tampoco garantiza que se produzcan precipitaciones.

Por su parte, Isis Yelena Montes, doctora en Ciencias Ambientales y Sistemas Acuáticos de UNAH Campus El Paraíso, brindó algunas recomendaciones para mejorar la situación hídrica de Honduras ante la falta de agua y expresó que, como ciudadanos, tenemos la responsabilidad de cuidar este recurso.

“Lo necesario es que tomemos medidas de largo plazo y no de corto plazo, como las que se están tomando, además de crear políticas necesarias de protección de los bosques para solucionar la crisis y que esta no se vuelva un problema más grande”, manifestó Montes.

Medidas para proteger el recurso hídrico

Frente a este escenario, los especialistas plantearon una serie de medidas orientadas a garantizar la disponibilidad de agua a largo plazo, entre ellas, proteger las zonas de recarga hídrica, consideradas prioritarias para mantener las reservas de agua, así como reducir la deforestación, tanto legal como ilegal, y evitar la extracción de especies nativas y forestales.

También recomendaron delimitar las zonas de protección para reducir los impactos de la industria y la urbanización, impulsar el ordenamiento territorial para definir las áreas adecuadas para cultivos y urbanización y, sobre todo, preservar el recurso bosque. 

Otra de las acciones señaladas es la reforestación con especies nativas, tomando en cuenta las características del suelo, la geomorfología y las condiciones climáticas de cada zona, además de la protección y restauración natural de las microcuencas y los humedales.

Los especialistas también destacaron la importancia de involucrar a las comunidades mediante mecanismos como los bonos de carbono, de manera que puedan participar en la protección de los recursos naturales, así como evaluar los balances hídricos de los sistemas acuáticos para conocer cuánto recurso existe y cuál es su disponibilidad en relación con la población.

A estas acciones se suma la necesidad de establecer estrategias ante la variabilidad climática, particularmente durante los períodos de sequía y los fenómenos de El Niño y La Niña, además de adoptar medidas de largo plazo y no limitarse a soluciones momentáneas como la construcción de pozos o embalses.

“Si nosotros no protegemos los bosques, que son el principal elemento que permite el mantenimiento de las reservas hídricas, estamos perdiendo todo este recurso”, enfatizó Montes.