Docentes de la UNAH impulsan capacitación para mejorar la atención hospitalaria de personas con TEA

Encabezado Presencia Universitaria711

Periodista: Cristina Canahuati

Con el propósito de promover una atención hospitalaria más inclusiva y adaptada a las necesidades de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), las docentes Maryuri Arteaga y Corina Rivera, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en el Campus Cortés, impulsan un proyecto de capacitación dirigido al personal de salud de diferentes centros asistenciales del país. 

La iniciativa surgió inicialmente con el objetivo de fortalecer los conocimientos del personal de enfermería sobre las adecuaciones necesarias para atender a pacientes autistas; sin embargo, durante su desarrollo se identificó que la preparación debía extenderse a todos los profesionales que intervienen en los servicios sanitarios.

“El proyecto contempla la formación del personal de salud para que cuente con herramientas que faciliten la comunicación, la atención y la realización de procedimientos médicos en pacientes con autismo. Lo que pretendemos es que el personal de salud tenga las herramientas necesarias para poder atender a pacientes con cerebros neurodivergentes”, explicó Maryuri Arteaga.

Asimismo, señaló que entre los principales aspectos abordados destaca la comunicación con los pacientes mediante recursos como pictogramas e imágenes que permitan identificar sus necesidades y facilitar la interacción con el personal sanitario. También se instruye sobre la importancia de adecuar los espacios hospitalarios para reducir estímulos que puedan provocar una sobrecarga sensorial, como los ruidos intensos y la iluminación excesiva.

Las capacitaciones ya se han realizado en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en San Pedro Sula, el Hospital Mario Catarino Rivas, el Hospital General Atlántida y, recientemente, en el Hospital Escuela. Asimismo, el proyecto contempla acciones en el primer nivel de atención para fortalecer la detección temprana.

La licenciada en Enfermería comentó que, como parte de este proceso, durante el año se han desarrollado jornadas de preparación y capacitación, además de una visita al Hospital Luz y Cristo, en Chile, donde conocieron experiencias y prácticas implementadas durante tres años para adecuar los servicios hospitalarios a las necesidades de esta población.

Rivera explicó que los episodios de desregulación pueden presentarse ante determinados estímulos, como luces intensas o ruidos, lo que puede dificultar la realización de procedimientos médicos y prolongar, incluso, los tiempos de hospitalización.

En ese sentido, señaló que el personal debe aprender a identificar las particularidades de cada paciente, consultar con sus familiares o cuidadores sobre sus formas de comunicación y reconocer qué estímulos pueden afectarlo para realizar las adecuaciones correspondientes.

Otro de los puntos fundamentales es el manejo del dolor, debido a que las personas con autismo no necesariamente expresan las molestias de la misma manera que los pacientes neurotípicos. Por ello, se busca que los profesionales desarrollen capacidades de observación e identificación de señales que permitan reconocer cuándo un paciente necesita atención.

La capacitación se desarrolla durante dos jornadas matutinas, de 8:00 a. m. a 12:00 m., en la Facultad de Ciencias Médicas.