
Periodista: Cristina Canahuati
Hoy 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermería, una fecha que reconoce la invaluable labor de quienes dedican su vida al cuidado y bienestar de los demás, y desde Presencia Universitaria queremos compartir la historia de Maryuri Arteaga, egresada de la Carrera de Enfermería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en Campus Cortés, donde actualmente también se desempeña como docente.
Una vocación nacida del cuidado familiar
Maryuri decidió estudiar Enfermería cuando apenas tenía 12 años, luego de que su madre fuera diagnosticada con Parkinson, una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que afecta principalmente el movimiento. Recuerda que la salud de su madre se deterioraba día a día. “Yo quería saber cómo cuidar a mi mamá. Al principio quería ser doctora, pero luego entendí que para ayudarla era mejor estudiar Enfermería”, relató.
Asimismo, comentó que durante su etapa como estudiante universitaria atravesó momentos muy difíciles. Su padre perdió el trabajo y la vivienda familiar fue hipotecada para cubrir el tratamiento médico de su madre. Gracias a una beca pudo continuar sus estudios, utilizando ese apoyo económico para pagar libros, copias y algunos gastos del hogar.
Con el paso del tiempo, la condición de su madre empeoró y, tras sufrir una caída que le provocó una fractura de cadera, perdió casi toda capacidad de movimiento. “Yo era la mayor, pero para entonces mi hermana ya tenía 15 años. Mi papá también me apoyó y me dijeron que fuera a hacer el servicio social. Me enviaron lejos, a Santa Bárbara, y allí lo hice”, recordó.
El día de su graduación también estuvo marcado por las dificultades económicas. Maryuri confesó, entre lágrimas, que no quería asistir porque no tenía dinero para comprar ropa adecuada para la ceremonia. “Mi mamá, que estaba en cama, me dijo: ‘Buscá uno de mis vestidos a ver si te queda’. Y con ese vestido de mi mamá que mi hermana arregló fui a mi graduación”, contó.
Con el último pago de su beca logró cubrir los gastos de graduación y, con dinero prestado, pagó la entrada para que sus padres pudieran acompañarla en aquel momento, en 2010, cuando las ceremonias aún se realizaban fuera del campus universitario.
De estudiante becada a docente e investigadora
Después de cinco años de ejercer como enfermera y tras culminar dos maestrías, una en Cuidados Críticos y Urgencias y otra en Salud Pública, consiguió trabajo en la UNAH Campus Cortés, donde actualmente se desempeña como docente, investigadora y escritora.
Su madre falleció en 2019. Hoy, además de su carrera profesional, Maryuri compagina su vida académica con su rol de madre de dos niños, uno de ellos con autismo. A partir de esa experiencia personal, impulsa desde la Carrera de Enfermería proyectos enfocados en la atención y cuidado de pacientes con autismo en la UNAH Campus Cortés.
Las historias de vida de los estudiantes de Enfermería suelen estar marcadas por experiencias de amor, sacrificio y dolor, motivos que inspiran a muchos a elegir esta profesión.
“Actualmente contamos con 3,040 estudiantes matriculados a nivel nacional. La carrera está presente en los campus de El Paraíso, Atlántida, Cortés, Olancho y Ciudad Universitaria. Solo este año se han graduado 300 nuevos profesionales de la Licenciatura en Enfermería y actualmente hay 6,200 profesionales inscritos en el Colegio de Enfermería”, informó Alejandrina Maribel Manzanares Membreño, directora de Enfermería a cargo de la carrera en los cinco centros regionales.



Comentarios