
Por: MSc. Sandra Molina Nieto, coordinadora Académica de la Maestría en Enfermería en Cuidados Críticos y Urgencia, Departamento de Enfermería-FCM
La enfermería hondureña ha recorrido un camino histórico marcado por la vocación de servicio, la formación académica y la transformación profesional. Desde sus inicios, entre las décadas de 1950 y 1960, el ejercicio de la enfermería en Honduras estuvo estrechamente vinculado al trabajo humanitario y asistencial desarrollado por congregaciones religiosas, quienes sentaron las bases del cuidado organizado en los hospitales y centros de salud del país.
Con el paso de los años, la profesión evolucionó significativamente gracias al fortalecimiento de la educación superior. La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en 1966 la creación de la Carrera de enfermería transformándose su oferta académica con el Bachillerato en Enfermería en 1982, constituyendo un hecho histórico en la profesionalización del cuidado. Posteriormente, en 1994 se consolidó la Licenciatura en Enfermería, permitiendo ampliar las competencias científicas, técnicas y humanísticas del profesional de enfermería hondureño.
La evolución académica continuó con la creación de programas de especialización en el año 2000 y, más recientemente, desde el año 2020, la UNAH impulsó la formación de másteres clínicos en seis áreas prioritarias de atención, apostando al fortalecimiento de la Enfermería de Práctica Avanzada basada en evidencia científica. Este avance responde a las nuevas demandas de salud y a la necesidad de contar con profesionales altamente capacitados para enfrentar escenarios complejos en los distintos niveles de atención.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han destacado que el fortalecimiento de la enfermería es fundamental para alcanzar la cobertura universal en salud, mejorar los resultados clínicos y garantizar sistemas sanitarios más resilientes. Asimismo, el Consejo Internacional de Enfermeras reconoce a la enfermería como una profesión esencial para el desarrollo de políticas de salud, la investigación y el liderazgo global en el cuidado humano.
En Honduras, la línea de tiempo y el desarrollo profesional de la enfermería no se han detenido. Actualmente, las enfermeras y enfermeros ocupan espacios estratégicos en la academia, en la gestión hospitalaria, en los servicios asistenciales, en la investigación científica y en la formulación de políticas públicas. La profesión ha demostrado su capacidad de adaptación, liderazgo y generación de nuevo conocimiento mediante investigaciones orientadas a mejorar la calidad de los cuidados y la seguridad de los pacientes.
La enfermería moderna hondureña representa hoy una disciplina científica, humanista y altamente especializada. Cada vez más profesionales participan en proyectos de investigación, docencia universitaria, educación continua y gestión de servicios de salud, contribuyendo de manera decisiva al fortalecimiento del sistema sanitario nacional.
El Colegio de Profesionales de Enfermería de Honduras ha desempeñado igualmente un papel importante en la defensa gremial, el fortalecimiento profesional y la promoción del reconocimiento social de la enfermería como pilar fundamental de la salud pública.
Recientemente, en Honduras ha emergido la creación de asociaciones de enfermería integradas por áreas de especialización, fortaleciendo el desarrollo científico y la actualización continua de competencias profesionales. En este contexto, inicia su constitución la Asociación Hondureña de Enfermería de Cuidados Críticos y Urgencias (AHECCU), una organización orientada a promover la educación continua, la investigación y el fortalecimiento del liderazgo de enfermería especializada, contribuyendo a una atención de mayor calidad y seguridad para los pacientes en estado crítico y de urgencia.
Ser enfermera en Honduras constituye un enorme orgullo y una profunda responsabilidad social. La enfermería está presente desde el inicio de la vida hasta el último momento de existencia del ser humano, acompañando con conocimiento científico, empatía, ética y compromiso cada etapa del cuidado. Detrás de cada atención existe una historia de entrega, sacrificio y amor por la vida.
En el marco del Día Internacional de la Enfermería, resulta imprescindible reconocer el valor de quienes, con vocación y profesionalismo, sostienen diariamente los sistemas de salud. La enfermería hondureña continúa avanzando hacia nuevos escenarios de liderazgo, innovación e investigación, demostrando que el cuidado basado en evidencia científica es esencial para el bienestar de la población y para el futuro de la salud en Honduras.


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