¿Debe Honduras preparar un plan anticrisis por el alza al precio del petróleo?

Encabezado Presencia Universitaria91

Por: Kelssin Vásquez 

 ¡Se está formando una tormenta perfecta! académicos y la narración de eventos históricos coinciden que, ante los recientes acontecimientos bélicos detonados en Medio Oriente, se generan condiciones alcistas al precio internacional del petróleo, fertilizantes y materias primas, pero inflación interna, incremento a las tarifas eléctricas y al valor de los combustibles, en el mercado nacional como un reflejo de estas condiciones extra fronteras.

Lecciones aprendidas entre 2007 y 2008, durante la crisis financiera internacional generada por una burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y Europa disparó el precio del barril de petróleo hasta los 147 dólares en julio de 2008 e inició una crisis global que duplicó el precio del maíz y el trigo, que pusieron a prueba la arquitectura institucional del Estado.

La respuesta -en su momento- fue el diseño y aplicación de un plan gubernamental anticrisis que, en su momento, generó una activación rápida de líneas de crédito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM) mediante préstamos de rápido desembolso (DPL) permitió cubrir el 64.4 % del déficit fiscal con recursos externos, evitando un ajuste interno abrupto. Se contó, también, con los beneficios de suministro de combustibles vía, la iniciativa de Petrocaribe, que permitía al gobierno de Honduras pagar la factura petrolera en condiciones preferenciales.

De igual manera se estableció la Red Solidaria como mecanismo de transferencias directas a hogares vulnerables demostró ser más eficiente que los subsidios generalizados para proteger el consumo de los más pobres.

Asimismo, en el ámbito financiero se estableció un diálogo tripartito con Ahiba, CNBS y Cohep, que permitió coordinar la respuesta del sector privado y evitar contracciones crediticias que hubiesen agravado la crisis.

De igual manera, se aprobó líneas crediticias nacionales para financiar la producción de alimentos a través del Banco Nacional de la Producción y Vivienda (Banprovi), Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) y la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) para incentivar la sustitución de importaciones alimentarias, lo cual tuvo efectos positivos en el mediano plazo para garantizar la seguridad alimentaria. 

Sin embargo, algunas medidas aplicadas en ese entonces requieren un análisis profundo porque se otorgó un subsidio generalizado al precio de los combustible que provocó un alto costo fiscal. Se beneficiaron de una manera desproporcionada a hogares de ingresos medios y altos, no a los más vulnerables.

 Por otra parte, el control vía “congelamiento de precios” a los alimentos básicos generó desabastecimiento temporal, especulación y distorsiones en la cadena de suministro.

En ese momento no existía una política energética de resiliencia: la dependencia de la generación de energía mediante plantas térmicas alimentadas por búnker no fue abordada estructuralmente y se mantuvo como vulnerabilidad latente por más de una década.

Una propuesta

Analistas consultados coinciden en cinco potenciales acciones que Honduras puede -activar ahora- mientras el barril WTI está en 94 dólares y no en 147, como en julio de 2008: 

Pacto de San José y Petrocaribe. Aunque Pemex y PDVSA tienen condiciones de producción diezmadas, es meritorio que la Secretaría de Finanzas mantenga conversaciones con los gobiernos de México y Venezuela para estudiar líneas preferenciales en los precios de los carburantes demandados en el país.

Crear el Fondo de Contingencia Anticrisis, un fondo capitalizado con reasignaciones presupuestarias, bonos soberanos de estabilización y líneas contingentes con BID, Banco Mundial y BCIE/CABEI, negociadas mientras Honduras todavía es un sujeto de crédito favorable. La ventana para negociar financiamiento de emergencia a tasas razonables se cierra cuando la crisis ya es visible para todos.

Gestionar la licitación de 1,500 megavatios (MW) con criterios anticrisis. La Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) tiene en curso la mayor licitación en la historia del sector eléctrico hondureño. La regla de oro en el contexto actual es una sola: no adjudicar plantas térmicas de combustible fósil mientras el precio del petróleo esté distorsionado por el conflicto bélico. Un error en esta licitación podría encadenar al país a décadas de dependencia fósil costosa, exactamente lo contrario de lo que la crisis debería motivar.

Declarar de interés nacional prioritario el desarrollo geotérmico. Honduras tiene potencial geotérmico estimado en más de 1,000 megavatios (MW) y solo ha aprovechado 39 MW (planta Geoplatanares). La geotérmica es el único recurso energético que ofrece potencia firme, precio estable, sin dependencia del clima y sin dependencia del petróleo. "Es el activo estratégico más valioso que tenemos sin explotar", ha señalado la CREE.

 Diseñar e implementar el Bono de Estabilización de Precios (BEP) antes del choque. La lección más cara de 2008 fue que los subsidios generalizados al combustible beneficiaron principalmente a quienes más consumen combustible -clase media y alta, transportistas y distribuidores- y no a los 800,000 hogares en pobreza extrema que más necesitaban protección. El BEP propuesto es una transferencia directa mensual de L. 500-1,000 a esos hogares, distribuida vía las plataformas digitales del Bono Vida Mejor. Diseñarlo hoy, cuando hay tiempo, evita improvisarlo mañana, cuando no lo habrá.

Aprobar la Ley de Reservas Estratégicas de Energía y Alimentos. Honduras no tiene reservas estratégicas formales de combustible ni de alimentos básicos. El Congreso Nacional debería aprobar una ley que obligue a mantener reservas mínimas de 30 días de combustible y 60 días de maíz blanco, frijoles y arroz. No es un costo: es un seguro. Y los seguros se compran antes del siniestro, no después.

 

INFOGRAFÍA

 El termómetro del barril y su impacto en Honduras

Precio WTI

Impacto en factura petrolera anual

Impacto en tarifa eléctrica

Estado de alerta

< USD 85

Línea de base

Estable

???? VERDE

USD 85–94.77 (HOY)

+USD 150–200 M/año

Presión moderada

???? AMARILLO

USD 95–110

+USD 200–280 M/año

Alza del 8–12%

???? AMARILLO ALTO

USD 110–140

+USD 280–420 M/año

Alza del 15–25%

???? NARANJA

> USD 140

+USD 420 M/año o más

Alza del 30%+ / racionamiento

???? ROJO

Fuente: Estimaciones basadas en datos del BCH, ENEE y proyecciones del CND 2025–2026.

El número que explica por qué Honduras debería estar en estado de preparación activa es simple: cada incremento de USD 10 por barril en el precio del WTI golpea la balanza comercial del país en aproximadamente en USD 150-200 millones anuales. Desde el inicio del conflicto, el barril ha acumulado ya más de USD 16 de alza. La factura está corriendo.