
Periodista: Cristina Canahuati
Desde una idea que comenzó en la cocina de su madre, donde elaboró su primera cerveza, hasta un emprendimiento que hoy tiene presencia en el mercado local, Carlos Hernández, egresado de la Carrera de Agroindustria de UNAH Campus Olancho, demuestra cómo el conocimiento adquirido en las aulas universitarias puede convertirse en una herramienta para innovar, emprender y contribuir al desarrollo económico del país.
“Yo me preguntaba por qué en el mercado predominaban las mismas marcas de cerveza y había tan pocas propuestas diferentes. Aunque en aquel momento no era consumidor de esta bebida, comencé a experimentar con su elaboración por simple pasatiempo, sin imaginar que aquella iniciativa terminaría convirtiéndose en un emprendimiento”, expresó Hernández.
En 2016, mientras estudiaba la Carrera de Agroindustria, surgió la idea de crear una cerveza artesanal CATAK que representara al departamento. Aunque ya existían marcas nacionales, no había una propuesta originaria de la zona que aprovechara su potencial productivo, especialmente en el cultivo de granos básicos como maíz, cebada y trigo, así como de frutas que pueden utilizarse como ingredientes en la elaboración de esta bebida.
Actualmente, entre las variedades que ofrece el emprendimiento destacan las cervezas de maracuyá, flor de Jamaica y la tradicional dorada. Además, sus creadores han experimentado con otras frutas, como la pitaya, y mantienen el interés de ampliar la oferta con nuevos sabores.
Hernández recuerda que los primeros intentos de elaboración tuvieron lugar en la cocina de su madre, quien, al observar su entusiasmo por desarrollar un producto propio, le regaló una estufa para facilitar el proceso. Después de varias pruebas, logró crear su primera variedad: una cerveza dorada. Sin embargo, conseguir una receta que agradara a los consumidores requirió dos años de experimentación y ajustes.
Al inicio, la producción era de apenas 10 cervezas al mes, pero, tras perfeccionar la receta y obtener una respuesta favorable del mercado, el emprendimiento comenzó a crecer. La elaboración pasó de 10 a 50 unidades mensuales, mientras su fundador continuaba experimentando con nuevos estilos para diversificar la oferta.
Actualmente, producen alrededor de 1,200 cervezas mensuales, en presentaciones de botella y barril, y generan cinco puestos de trabajo. De esta manera, el emprendimiento se ha convertido no solo en un proyecto profesional, sino también en una fuente de oportunidades laborales en la zona.
Su experiencia pone de manifiesto el papel de la UNAH Campus Olancho en la formación de profesionales capaces de identificar oportunidades, aprovechar los recursos de su entorno y transformar materias primas en productos con valor agregado.



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