
Periodista: Elin Josué Rodríguez
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) continúa fortaleciendo su cultura de innovación y transferencia tecnológica mediante la realización de un taller especializado en escritura científica para patentes, dirigido a docentes e investigadores de distintas unidades académicas.
La capacitación fue impartida por el doctor Henry Ponce, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia, quien compartió su experiencia en el proceso de redacción y gestión de solicitudes de patentes, así como la importancia de comprender las diferencias entre la publicación científica tradicional y la protección de invenciones mediante propiedad intelectual.
Durante el encuentro, Ponce explicó que dentro del proceso científico existen distintas etapas: desde la generación del conocimiento y su publicación en artículos académicos, hasta la fase de innovación y transferencia tecnológica hacia la sociedad.
“Después de la publicación científica viene la etapa de innovación, donde hablamos ya de procesos de transferencia tecnológica, allí es donde cobra relevancia la redacción de patentes”, señaló.
En este sentido, subrayó que la escritura para patentes exige rigurosidad metodológica y un enfoque diferencial, contrario a los artículos científicos, donde se analiza y discute el conocimiento existente, en las patentes es indispensable demostrar novedad absoluta y aplicabilidad industrial.
La Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia ha acumulado experiencia significativa en esta materia, alcanzando ya cuatro solicitudes de patente, un logro que ahora busca replicarse en otras facultades.
Impacto en rankings e indicadores internacionales
El especialista destacó que la producción de patentes tiene un peso estratégico en los indicadores de ciencia, tecnología e innovación a nivel global. En el ranking SCImago Institutions Rankings, por ejemplo, las solicitudes de patentes representan un 10 % de la evaluación institucional.
Más allá de los rankings, el impacto trasciende al ámbito empresarial y social, las patentes permiten mejorar procesos industriales, generar nuevos productos y transferir conocimiento al sector productivo, contribuyendo así a cambios estructurales en el país.
Desde la Facultad de Ingeniería, la doctora Olivia Cárcamo, jefa de la Unidad de Gestión de Investigación Científica, destacó que el taller estuvo dirigido a docentes de Ingeniería Civil, Ingeniería Industrial e Ingeniería Eléctrica, con la proyección de ampliarlo a más departamentos.
“Necesitamos trabajar no solo en investigación científica, sino también en el tema de patentes. Conocer el camino es fundamental, aunque sea riguroso y demandante”, explicó.
Según indicó, ya existen docentes que trabajan en modelos con potencial de patentamiento, y estas capacitaciones permiten consolidar equipos de trabajo que funcionen como incubadoras de futuras solicitudes.
Investigadores con alto potencial innovador
Por su parte, el Ph.D Jonathan Muñoz, uno de los investigadores con más producción científica de la universidad y ubicado en el Top 5 institucional, valoró la importancia del taller como un paso clave para transformar investigaciones en desarrollos patentables.
Muñoz cuenta con 43 publicaciones indexadas en Scopus y alrededor de 80 trabajos entre artículos y conferencias académicas, no obstante, reconoció que el conocimiento detallado del proceso de patentamiento era una necesidad pendiente.
“Sabíamos que teníamos desarrollos con potencial, pero faltaba conocer el paso a paso. Ahora tenemos claridad sobre cómo identificar oportunidades reales de patentamiento”, afirmó.
Desde el Grupo de Investigación en Energía y Potencia de la Facultad de Ingeniería, del cual Muñoz es parte, dijo que ya se analizan posibles iniciativas para iniciar procesos formales de solicitud de patentes.
Hacia una universidad más innovadora
Con iniciativas como este taller, la UNAH fortalece su compromiso con la generación de conocimiento que no solo se publique, sino que también se proteja y se transfiera a la sociedad.
La apuesta por incrementar el número de patentes no solo impacta en el posicionamiento internacional de la Universidad, sino que consolida su rol como motor de innovación, desarrollo tecnológico y competitividad para Honduras.



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