Clínica Lucem Aspicio recibe donaciones de leche materna para bebés hospitalizados

Encabezado Presencia Universitaria529

Por: Marvin Soriano

Lo que comenzó como una necesidad dentro de la comunidad universitaria hoy se ha convertido en una oportunidad para que madres de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) compartan su leche materna con recién nacidos hospitalizados que la necesitan.

Desde la Clínica Médica y de Atención Integral Lucem Aspicio, las madres donadoras cuentan con un espacio para recibir orientación y entregar sus donaciones de leche materna, que posteriormente son trasladadas al Banco de Leche Humana del Hospital Escuela para continuar con el proceso correspondiente.

La Clínica Lucem Aspicio fue inaugurada el 6 de noviembre de 2025 como un espacio de atención médica e integral para la comunidad universitaria. Desde su apertura, ha incorporado diferentes servicios y áreas de atención, entre ellas acciones relacionadas con la salud de la mujer, nutrición y lactancia materna.

Un espacio que nació de una necesidad

La iniciativa de recibir leche materna surgió a partir de una situación identificada dentro de la propia Universidad. La licenciada Suly Carolina Valeriano, enfermera docente asignada a la Clínica Lucem Aspicio, explicó que algunas mujeres vinculadas a la institución ya realizaban la extracción de leche en espacios que no estaban destinados para esa actividad.

“Conocíamos que teníamos mujeres, personal, que extraía su leche materna en los carros o en el baño. Entonces la iniciativa surge de la necesidad institucional en nosotras mismas, las mujeres, donde les proporcionamos un lugar seguro para que puedan traer y donar su leche materna”, explicó.

A partir de esta necesidad, la Clínica habilitó un espacio para orientar a las madres y recibir sus donaciones. Actualmente funciona como centro receptor de leche materna y mantiene una vinculación con el Banco de Leche Humana del Hospital Escuela.

La leche recibida en la Clínica es trasladada a dicha institución para continuar con el proceso correspondiente antes de ser utilizada por los recién nacidos.

El espacio fue acondicionado mediante gestiones y donaciones. Una refrigeradora, mobiliario y otros implementos permiten recibir y conservar temporalmente las donaciones antes de su traslado.

Además, la atención no está limitada a las mujeres de la comunidad universitaria. Las madres de la población general también pueden acercarse a la Clínica para conocer el proceso de donación y los requisitos establecidos.

Madres que deciden compartir

Para Giovanna Blanco, llegar a la Clínica Lucem Aspicio no significa solamente extraerse leche materna. Cada quince días, desde hace aproximadamente un mes y medio, reserva parte de su producción para donarla a bebés que permanecen hospitalizados.

“Me siento muy satisfecha, muy feliz y bendecida de poder venir y ayudar a tantos bebés como mamás que lo necesitan en estos momentos tan críticos para ellos”, expresó.

Blanco se enteró de la iniciativa por medio de una profesional de enfermería que la invitó a participar. Después de conocer el espacio habilitado en la UNAH, decidió convertirse en madre donadora y ahora anima a otras mujeres a sumarse. “Yo las invito a que puedan venir, mamis, y donar su leche”, manifestó.

Su experiencia es compartida por otras madres que encontraron en la donación una manera de compartir con recién nacidos parte de la leche que producen para sus propios hijos.

Ángela Rivas conoció la iniciativa a través de las redes sociales de la UNAH y decidió incorporarse como donadora. Su esposo, empleado de la Universidad, también se ha involucrado en el proceso y cada semana traslada la leche que ella recolecta hasta la Clínica Lucem Aspicio, donde posteriormente es enviada al Hospital Escuela.

“Me siento muy contenta, satisfecha y agradecida con Dios por darme la oportunidad de no solo alimentar a mi bebé, sino también a otros pequeños que necesitan ese alimento para sobrevivir”, expresó.

La madre explicó que, después de una entrevista y un examen de sangre, las mujeres que cumplen con los requisitos pueden realizar sus donaciones directamente en la Clínica o enviar la leche congelada, de acuerdo con las condiciones establecidas.

Para Claudia Nájera, conocer la necesidad de los bebés prematuros fue una de las principales razones para participar. “Un poquito que le genere extra de leche es un gran beneficio para todos esos bebés recién nacidos”, afirmó.

Claudia sabe que la leche que dona es destinada al Hospital Escuela, donde puede ser utilizada para recién nacidos prematuros y bebés que permanecen en unidades de cuidados intensivos. Para ella, compartir parte de la leche que produce es una manera de ayudar a quienes la necesitan. “Van a aportar un poquito y van a ser muy bendecidos estos niños, porque les va a beneficiar, así como benefician a nuestros hijos”, expresó.

En el caso de Cristal Ballesteros, la donación representa una oportunidad para compartir con otros bebés parte de aquello que su propio hijo recibe. “Es un orgullo y un honor, también una bendición de Dios, poder donar leche, así como le estoy dando leche a mi bebé, poder donarla a otros niños que realmente lo necesitan”, manifestó.

Cristal realiza sus donaciones aproximadamente cada 10 o 15 días. Una parte de la leche que recolecta está destinada a su bebé y otra a los recién nacidos del Hospital Escuela que requieren este alimento.

Su experiencia también le ha permitido conocer algunas de las circunstancias que pueden dificultar la lactancia de las madres cuyos hijos permanecen hospitalizados. “Sabemos que son recién nacidos que necesitan ayuda; a veces la mami, por el estrés emocional, no puede darle la suficiente leche a su bebé”, explicó.

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Integrantes del equipo médico y madres beneficiarias durante la jornada conmemorativa del Día de la Lactancia Materna en la Clínica Médica Lucem Aspicio.

Donar leche es donar vida

Para garantizar que la leche donada sea apta para los recién nacidos, las madres deben cumplir determinados criterios. Según explicó Valeriano, las donadoras deben encontrarse saludables, contar con controles prenatales y posnatales satisfactorios y cumplir con las condiciones establecidas para la donación.

Cuando una madre no cuenta con los exámenes necesarios, la Clínica puede orientarla para realizar el proceso correspondiente junto con el Banco de Leche Humana del Hospital Escuela. Una vez que cumple con los requisitos, se le proporciona un carnet para llevar el control de sus donaciones.

“No fumar, no consumir alcohol, no usar medicamentos que sean incompatibles con la lactancia materna”, son algunos de los criterios señalados por la docente. Para resumir el sentido de esta iniciativa, Valeriano lo expresa de una manera sencilla: “Donar leche es donar vida”.

Una labor que también educa

La directora de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNAH, Maribel Manzanares, explicó que esta iniciativa forma parte de los esfuerzos de la Universidad por promover y educar sobre la importancia de la lactancia materna.

La Clínica Lucem Aspicio busca que el espacio pueda crecer mediante futuras gestiones nacionales e internacionales, con la posibilidad de convertirse en un banco de leche que permita ampliar este beneficio para las madres cuyos hijos permanecen hospitalizados en el área de neonatología del Hospital Escuela.

“Qué mejor que la lactancia materna”, señaló Manzanares al referirse a la posibilidad de contribuir a la alimentación de estos recién nacidos.

En el marco de la Semana Internacional de la Lactancia Materna, la directora destacó el trabajo de la Universidad en la promoción y educación sobre este alimento. “La lactancia materna sirve como escudo protector a estos recién nacidos”, expresó, al tiempo que destacó su valor nutricional y su contribución al vínculo entre la madre y su hijo.

Para la Escuela de Enfermería, este trabajo también representa una oportunidad de formación para sus estudiantes en servicio social, quienes brindan acompañamiento y educación en diferentes etapas relacionadas con la salud sexual y reproductiva, incluida la lactancia materna.

Un espacio que sigue creciendo

La Clínica Lucem Aspicio abrió sus puertas en noviembre de 2025 como parte de los esfuerzos de la UNAH por ampliar la atención integral a su comunidad. En su inauguración, las autoridades universitarias destacaron que el espacio contemplaba atención médica, de enfermería, psicología y nutrición, además de proyectar posteriormente servicios relacionados con la salud sexual y reproductiva.

Ahora, a través de la recepción de leche materna, la Clínica suma una nueva acción vinculada con la salud y el bienestar de las madres y sus hijos, al tiempo que articula esfuerzos con el Banco de Leche Humana del Hospital Escuela.

Para Giovanna, Ángela, Claudia y Cristal, la experiencia tiene un significado sencillo: compartir parte de lo que producen para sus propios hijos con otros recién nacidos que atraviesan una situación de hospitalización.

Desde la Clínica Lucem Aspicio, las madres interesadas pueden recibir orientación sobre el proceso y los requisitos establecidos para convertirse en donadoras de leche materna.

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