
Por: Esdras Diaz Madrid
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través de su Instituto de Investigaciones en Microbiología (IIM), desarrolla un estudio orientado a conocer qué especies de garrapatas circulan en distintas zonas del país y qué patógenos podrían estar transmitiendo tanto a animales como a seres humanos.
Denis Escobar, investigador del IIM y máster en Ciencias en Entomología, especializado en mosquitos, garrapatas y herramientas de control vectorial, informó que la investigación se realiza en colaboración con la Unidad Naval de Investigación de los Estados Unidos (NAMRU).
El estudio se desarrolla en cuatro departamentos del país: Cortés, Atlántida, Colón y Olancho. El objetivo principal es describir las especies de garrapatas presentes en estas regiones y determinar si portan microorganismos asociados a enfermedades transmitidas por estos organismos.
Entre los patógenos que buscan identificar se encuentran rickettsia, borrelia, bacterias relacionadas con enfermedades que afectan tanto a animales como a personas.
El investigador señaló que una de las enfermedades más conocidas es la de Lyme, causada por la bacteria borrelia y ampliamente documentada en Estados Unidos, donde puede provocar problemas neurológicos y degenerativos. También mencionó la rickettsiosis, enfermedad que actualmente representa un problema importante en el norte de México, donde se han registrado brotes y fallecimientos asociados a diagnósticos tardíos.
Escobar explicó que estas enfermedades pueden provocar síntomas como fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, lesiones y anemia. En algunos casos, si no son diagnosticadas y tratadas a tiempo, podrían derivar en complicaciones graves e incluso causar la muerte en animales.
En Honduras, sin embargo, no existen suficientes datos ni herramientas diagnósticas que permitan confirmar con precisión este tipo de enfermedades en humanos.
“Nos hemos dado cuenta de que a los hospitales llegan personas con sintomatología similar, pero en el país no existen las herramientas de diagnóstico para saber si tienen o no este tipo de enfermedades”, comentó Escobar.
Prevención
Ante esta situación, el equipo de investigación también mantiene conversaciones con la Secretaría de Salud para fortalecer la vigilancia epidemiológica y reducir la brecha de conocimiento sobre estas enfermedades en el país.
Actualmente, el proyecto registra entre un 25 y un 30 % de avance. Las garrapatas ya han sido recolectadas en campo y ahora están siendo procesadas en los laboratorios del IIM para determinar si contienen patógenos, donde permanecen congeladas mientras se realizan los análisis correspondientes.
“El objetivo es generar conocimiento integral y entender cómo funcionamos dentro del ecosistema, además de atender enfermedades que muchas veces son desatendidas o reciben poca atención”, indicó.
Riesgos
Uno de los principales riesgos señalados por el investigador es la presencia de la llamada “garrapata café del perro”, una especie ampliamente distribuida en el país y común en entre perros callejeros y los que viven en viviendas.
Según explicó, esta garrapata puede alimentarse de la sangre de perros y posteriormente picar a humanos, especialmente en hogares con altas infestaciones. Incluso pueden vivir dentro de las casas, aumentando la exposición de las familias.
Sobre el control de estos vectores, Escobar señaló que una de las alternativas utilizadas consiste en aplicar insecticidas residuales en paredes y espacios donde descansan los animales. Estos productos pueden mantener efecto entre tres y cuatro meses.
La investigación de la UNAH busca aportar información científica que permita comprender mejor los riesgos asociados a las garrapatas en Honduras y fortalecer las capacidades de prevención, vigilancia y diagnóstico de enfermedades transmitidas por estos vectores.
KV NM



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