Ante incidencia de enfermedades renales, investigadores analizarán el agua en comunidad de la zona sur
Foto tomada de la web.

Encabezado Presencia Universitaria53

Periodista: Nadia Mendoza

Un grupo de profesores investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), así como de universidades de España y Portugal, analizarán la existencia de metales pesados en el agua de la comunidad de El Sartenejal, en San Lorenzo, Valle, a través del proyecto internacional CADMIO, del cual forma parte la Máxima Casa de Estudios.

En ese sentido, esta semana la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales y la Facultad de Ciencias, a través del Centro Experimental y de Innovación de los Recursos Hídricos del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra (Ihcit) y la Maestría en Recursos Hídricos, recibieron la visita académica y científica de cuatro profesoras investigadoras de reconocida trayectoria internacional.

a4977bb0 7dd7 453e 8ae9 fd244b40bc2e

La jornada inició con una reunión en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en la cual se presentaron los alcances del proyecto. Posteriormente, las investigadoras se desplazaron al departamento de Valle para tomar las muestras necesarias y descartar o, por el contrario, identificar contaminación en el agua que consumen los pobladores de la zona, donde se ha registrado una alta incidencia de enfermedades renales.

“Vamos a tomar muestras de agua, suelo y alimentos, y también, en colaboración con la Secretaría de Salud, de sangre humana en zonas con una incidencia especialmente alta, para determinar si existen evidencias de metales pesados”, informó Acacia Naves, investigadora del Centro Interdisciplinar de Química y Biología de la Universidad da Coruña, institución que lidera este proyecto en el que colaboran la UNAH, la Universidad de Santiago de Compostela y la Universidade do Minho (Braga, Portugal).

La académica indicó que existe una incidencia muy alta tanto de enfermedades renales como de algunas enfermedades raras e infecciones. “No sabemos exactamente qué está detrás, y este estudio lo que hace es sentar las bases para comenzar a analizar si el agua podría tener alguna relación, aunque creemos que hay otros factores, como los genéticos, la alimentación y otras causas, como el arrastre de agroquímicos o vertidos mineros, que también podrían estar generando estos problemas”, expresó Naves.

En el proyecto también se han involucrado otras organizaciones de la zona, con el propósito de “ir fortaleciendo las capacidades de las distintas instituciones para que, posteriormente, puedan continuar con estas líneas de investigación y afrontar uno de los grandes problemas de salud que existen hoy, no solo en Honduras, y especialmente en el sur del país, sino en toda la cordillera pacífica de Centroamérica”, explicó la investigadora internacional.

Epidemia

La región sur de Honduras enfrenta una alarmante tasa de personas con enfermedades renales, una situación que ha encendido las alertas entre las autoridades locales. Según datos de la Secretaría de Salud, el año pasado se registraron más de 400 casos en esta zona, evidenciando una curva creciente, principalmente entre pacientes dedicados a labores agrícolas que padecen esta enfermedad crónica.

El incremento de la enfermedad, conocida como nefropatía mesoamericana, ha provocado que la región sur concentre tres centros de diálisis y que se proyecte la necesidad de ampliar su capacidad. Esta situación ha generado preocupación entre profesionales de la salud y organizaciones científicas, que advierten sobre la urgencia de investigar los factores ambientales detrás de esta epidemia silenciosa.

La nefropatía mesoamericana, identificada en comunidades agrícolas de Centroamérica, se caracteriza por afectar a personas jóvenes y en edad productiva, sin antecedentes médicos clásicos asociados al daño renal. En el sur de Honduras, el impacto ya es visible: centros de diálisis saturados, familias enteras afectadas y un sistema sanitario que responde de forma reactiva ante una enfermedad cuya causa sigue siendo desconocida.

La ausencia de estudios sistemáticos y de capacidad analítica para detectar contaminantes como metales pesados en el agua y los alimentos limita la comprensión del problema y la toma de decisiones basadas en evidencia.

Frente a este vacío, el proyecto CADMIO busca sentar un precedente al generar, por primera vez, datos científicos robustos sobre la posible contaminación por cadmio y otros metales pesados en la región. El objetivo es claro: esclarecer si existe una relación entre estos contaminantes y la elevada incidencia de enfermedad renal crónica, y aportar información clave para proteger la salud de las comunidades rurales más expuestas.

082bd114 dad9 47c4 b8d0 4b27740281ab3

Fortalecimiento de la academia

A través del proyecto CADMIO también se fortalecen las capacidades académicas, técnicas y de investigación de la Facultad de Ciencias, específicamente del Ihcit y de la Maestría en Recursos Hídricos, en el abordaje integral de la contaminación ambiental por metales pesados. Esto se logra mediante el intercambio científico internacional, la formación especializada y el desarrollo de actividades aplicadas en sistemas hídricos, geoquímicos y biológicos.

En ese sentido, luego de la gira de campo se impartirán dos cursos: uno sobre geoquímica ambiental aplicada a suelos y aguas subterráneas, y otro sobre contaminación por metales pesados en medios biológicos y alimentos. La agenda continuará con un coloquio académico institucional denominado “De la toma de muestras a la toma de decisiones: el rol de la geoquímica ambiental en la gestión del agua y la contaminación”.

La visita de las investigadoras internacionales finalizará con la definición de líneas de acción futuras, incluyendo oportunidades de cooperación académica, investigación conjunta, formación especializada y el establecimiento o fortalecimiento de convenios interinstitucionales.

Desde hace varios años, la Universidad de La Coruña mantiene una estrecha colaboración con la UNAH. “Hemos desarrollado diversos intercambios académicos, tanto con profesores como con estudiantes del Máster en Energía, así como con personal del Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra, la Facultad de Ciencias Espaciales y la Cátedra de la Mujer. Existe una relación muy fluida entre distintos centros de ambas universidades y, en ocasiones anteriores, hemos trabajado de manera coordinada con la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales con el objetivo de continuar gestionando financiamiento que permita fortalecer las capacidades de investigación y promover los intercambios de alumnado”, destacó la doctora Acacia Naves.

dfd77189 79e8 41fd b0c8 cfb0c2deba3b