A comienzos de este año, hace ocho meses, en este espacio tuvimos un evento similar, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. El Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) nos presentó datos preliminares del 2023 sobre la Muerte Violenta de Mujeres y Femicidios en Honduras. En ese momento, en el lapso del primer trimestre del año, ya se habían registrado 78 mujeres asesinadas; y se estimó que cada 20 horas con 41 minutos moría una mujer de manera homicida en Honduras. Hoy, en este mismo auditorio, a manera de seguimiento en la temática, les hemos convocado para la presentación del Observatorio Nacional de la Violencia del Boletín No. 18 sobre ‘Muerte Violenta de Mujeres y Femicidios en Honduras’ del año 2022, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra Las Mujeres, celebrado mañana, 25 de noviembre.

Es oportuno recordar que han pasado más de cuatro décadas desde que la violencia contra las mujeres se asumió como una obligación de los Estados de la región de América Latina y el Caribe, y que nos encontramos próximas al cierre de la Campaña de las Naciones Unidas UNETE para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres antes del año 2030. Desde el 2008, mediante la 42da Mesa Directiva de la Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y el Caribe, los países latinoamericanos y del caribe acordaron producir indicadores y estadísticas para dar seguimiento al femicidio, feminicidio y a las muertes violentas de mujeres por razón de género.

No obstante, en el 2021, la Organización Mundial de la Salud estimó que el 31% de mujeres entre 15 y 49 años había vivido violencia (en particular de pareja y violencia sexual infligida por otros). Según el reciente Boletín No. 2 de Violencia Feminicida en Cifras de Comisión Económica para América Latina (CEPAL, 2023), las tasas de feminicidio han persistido en la región sin grandes variaciones en los últimos diez años. En el 2022, al menos 4,050 mujeres en toda Latinoamérica y el Caribe fueron víctimas de femicidio, registrándose la tasa más alta en Honduras (6.0) y en República Dominicana (2.9), según el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe. Cifras que son respaldadas por los resultados del Observatorio Nacional de la Violencia --del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad de la Facultad de Ciencias Sociales--que en su último boletín especial No. 17 de ‘Muerte Violenta de Mujeres y Femicidios’ del 2021, registró una tasa nacional de 6.8 (pccmhm).

Por tanto, es claro que la gravedad del asunto requiere de la producción y gestión de datos sobre femicidios y la muerte violenta de mujeres en Honduras y América Latina. Sin embargo, según la CEPAL, “la medición de esta vulneración de los derechos humanos de las mujeres y niñas” representada por su más grave y extrema expresión, la muerte violenta de mujeres, que aún tiene desafíos en la producción de datos que den cuenta del fenómeno y que permita analizar y comparar entre países de la región.

A pesar de haber introducido tales delitos a la legislación penal en Honduras, esto todavía no deja clara la obligación de llevar registros o producir información y datos desagregados sobre dichos delitos (Boletín No. 2, Violencia Feminicida en Cifras, CEPAL 2023). Aún más lamentable es que todavía estamos entre los cinco países de la región que no cuentan con leyes integrales de violencia (sumado a Brasil, Chile, Costa Rica y Cuba).

He aquí la singularidad y la importancia del Observatorio Nacional de la Violencia, cuyo trabajo riguroso y permanente de obtención, sistematización y validación de datos parte de un mecanismo de coordinación interinstitucional. Ello convierte a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, a través del ONV-IUDPAS, en un referente con prácticas destacadas a nivel regional en la difusión de información sobre femicidios y muertes violentas de mujeres.

En el Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad, coincidimos con la CEPAL (2023) que es una deuda pendiente la reparación a las víctimas, a las mujeres; y creemos que la violencia feminicida sí se puede prevenir con respuestas estatales robustas y contundentes. Con ese cometido, el Observatorio Nacional de la Violencia proporciona la información estadística de calidad que puede informar las políticas públicas y normativa necesarias para tal fin.

Frente al escenario actual, sigue siendo relevante el análisis de Nancy Fraser (1997) en ‘Justicia Interrupta’. Ella propuso que la justicia es un ideario político, como tal, cualquier discusión sobre los derechos humanos [de las mujeres] debe estar necesariamente compuesta de elementos de re-conocimiento y de re-distribución (entiéndase ‘reparación’).

Los datos que se presentarán aquí hoy deben generar indignación e incomodidad, al grado que nos encaminen a todas, todos y todes al diálogo y a la lucha común; hacia un proyecto colectivo por vidas libres de violencia, una lucha que, como indicó Chela Sandoval (2000), debemos seguir librando con amor y con rabia para lograr nuestra liberación y construir nuestra libertad.

                                               Ana Eugenia Hasemann-Lara, PhD

Directora del IUDPAS

Ciudad Universitaria, 24 de Noviembre del 2023

 

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